Publicado 2024-04-28 por Marcela Paz Vásquez C.
La respiración no solo nutre el cuerpo, sino que también, nos conecta con el alma, recordándonos nuestra unión con lo trascendental, mientras mantenemos la armonía interna y la salud física.
La respiración es la conexión silenciosa y sutil del alma con el universo (con Dios, la luz, la fuente). En cada inhalación, el alma absorbe la energía vital del cosmos, mientras que, en cada exhalación, libera las emociones y pensamientos que ya no nos sirven. Es un ciclo de renovación y conexión, donde la respiración actúa como un puente entre el mundo físico y el espiritual, pero no somos conscientes de ello, puesto que, "hay algo" que nos hace respirar de manera automática.
Sin embargo, cada aliento es una oportunidad para nutrir el alma, para encontrar la calma en medio del caos y para recordar nuestra profunda conexión con todo lo que nos rodea. En cada suspiro, el alma se expande, explorando los rincones más íntimos del ser, recordándonos que, en última instancia, somos parte de algo más grande y eterno.....inténtalo....cierra los ojos e inspira profundamente, y luego, exhala.....repite tres veces.....¿Cómo se siente?...
Desde la filosofía de la Cábala, la conexión entre la respiración y el alma se entiende a través de un prisma espiritual profundo, ya que el alma es una chispa divina que reside dentro de cada ser, conectándonos con la fuente misma de la existencia. Esta chispa divina está constantemente buscando una unión más profunda con su origen
La respiración, en este contexto, se considera un vehículo para esta conexión. En hebreo, el término para "respiración (nesimah נשימה) " se escribe con las mismas letras que "neshamá (נשמה)" , que se traduce como "alma". (En hebreo, palabras que tengan las mismas letras tienen la misma energía). Así, cada inhalación y exhalación se convierte en una oportunidad para conectar conscientemente con nuestra esencia espiritual, para recordar nuestra verdadera naturaleza divina.
Por otra parte, también existe una conexión entre la respiración y lo que le sucede al cuerpo físico, puesto que, cada respiración, no solo nutre el alma, sino que también sustenta la vida misma a nivel físico. Cuando inhalamos, el oxígeno ingresa a nuestros pulmones, donde se intercambia con el dióxido de carbono en la sangre a través de pequeños sacos de aire llamados alvéolos, ubicados en los pulmones. Este intercambio gaseoso es esencial para la función celular de todo nuestro organismo.
Especificamente, por ejemplo, la respiración tiene un impacto significativo en el sistema nervioso. Una respiración consciente y profunda activa el sistema nervioso parasimpático, que promueve la relajación y la calma, reduciendo el estrés, la ansiedad y los pensamientos caóticos, mientras que, una respiración rápida y superficial puede activar el sistema nervioso simpático, desencadenando la respuesta de "lucha o huida".
En resumen, la respiración es mucho más que un simple acto físico; es una herramienta poderosa que influye en todos los aspectos de nuestra salud y bienestar, considerando la función celular, el equilibrio emocional y la conexión con nuestra alma.
La próxima vez que te encuentres en una situación de estrés, recuerda este tip: RESPIRA!!!!
Hazlo y me cuentas!
Te abrazo
Marcela Paz.